Salud Mental: Intervención Preventiva en Adolescentes Chilenos

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Loreto Leiva, Myriam George, Ana María Squicciarini, Ariela Simonsohn y Javier Guzmán realizaron una investigación cuyo objetivo es contribuir al programa chileno de salud mental infantil y adolescente “Habilidades para la Vida”, analizando los efectos de este programa en los adolescentes.

La salud mental es un problema en aumento cuyas consecuencias impactan en múltiples ámbitos tales como, el desempleo, la productividad y la familia entre otros, sin embargo, la investigación a nivel mundial sobre este tema ha indicado que los trastornos mentales de los niños, niñas y adolescentes no están recibiendo la atención que requieren aún cuando la mayoría de los trastornos que afectarían la salud mental comienzan en la infancia o adolescencia. Debido a esto, la investigación actual sobre el tema se ha concentrado en el desarrollo de programas preventivos de salud mental enfocados en la reducción de los factores de riesgo que desencadenan el desarrollo de un trastorno mental y en la promoción de factores de protección, para así reducir la prevalencia e incidencia de ellos. Además estos programas consideran su aplicación en ámbitos comunitarios como la escuela, uno de los lugares más propicios para la detección de factores de riesgos y trastornos, y representan intervenciones protectoras, compensatorias y reparadoras que combinan los esfuerzos de los profesores y de los padres para la generación de un efecto protector que contribuye a disminuir los problemas internalizantes y externalizantes, fortalecer el desempeño académico y obtener un menor nivel de violencia y de acoso escolar.

Siguiendo esta línea, en Chile JUNAEB ha desarrollado el programa Habilidades para la Vida, el que tiene por objetivo implementar estrategias estables y permanentes de promoción y prevención de la salud mental en infantes y adolescentes para aumentar las competencias sociales cognitivas y afectivas que mejoren el desempeño escolar, disminuiyan la repetición y el abandono, logren una convivencia escolar pacífica, eleven el bienestar y calidad de vida y prevengan los daños en salud mental relacionados con la violencia, la depresión y el consumo de alcohol y drogas.

Los investigadores estudiaron los efectos de este programa en 212 adolescentes. Para el análisis se consideraron principalmente el nivel de asistencia a los talleres del programa, tanto por parte de los adolescentes como por parte de sus padres, además se contemplaron como factores de riesgo las malas relaciones con sus pares, bajo nivel de autonomía para realizar tareas escolares, bajo desempeño escolar y respuestas agresivas por parte de los adolescentes.Los resultados indicaron que los dos aspectos que más mejoraron gracias a las estrategias de prevención implementadas fueron las respuestas agresivas y el aumento de la autonomía, sin embargo, bajaron su desempeño escolar; por otra parte la asistencia de los padres a los talleres influyó positivamente en la mejora de las relaciones con los pares, en el nivel de autonomía y en el nivel de las respuestas agresivas. De esta forma el programa demostró ser exitoso en lo que se refiere al aumento de las competencias psicosociales en el ambiente escolar y la importancia que tiene el compromiso conjunto de padres y docentes.

Te invitamos a conocer en profundidad los detalles de esta investigación, ingresando al link que adjuntamos en esta nota.

Intervención preventiva de salud mental escolar en adolescentes: Desafíos para un programa público en comunidades educativas