Prevenir el Abandono e Institucionalización de Niños y Niñas

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Día Internacional de las Familias

UNICEF en conjunto con la RELAF, Red Latinoamérica de Acogimiento Familiar, ha publicado el documento “Cuidado de niños pequeños, modelo para la prevención del abandono y la institucionalización” (2015). Este modelo ha sido desarrollado como parte del “llamado a la acción contra el internamiento de niños y niñas menores de 3 años en instituciones de protección en América Latina y el Caribe”, iniciativa promovida por UNICEF y RELAF desde el año 2012.

La institucionalización de niños y niñas y la separación de sus familias de origen, pueden dar lugar a graves violaciones de sus derechos. Las estadísticas indican que un niño o niña menor de 3 años que se ve sometido a una institucionalización puede perder, en promedio, 4 meses de desarrollo. En las instituciones el riesgo de violencia es 6 veces mayor que en los programas de cuidado alternativo, mientras que el riesgo de violencia sexual es 4 veces mayor.

Entendiendo que el bienestar de los niños y niñas depende en gran medida de los recursos y capacidades que sus cuidadores dispongan y que, por lo mismo, es necesaria la intervención de los Estados para garantizar programas de protección social, salud y educación inicial y subsidios de maternidad y paternidad, entre otros, es que UNICEF y RELAF se han dado a la tarea de reconocer los contextos específicos de vulnerabilidad que se vinculan con la pérdida temprana de cuidados parentales. En ese sentido, la mira tiende a concentrarse en la maternidad y paternidad adolescente (la región registra la segunda tasa más alta de embarazos adolescentes), la violencia sexual como inicio y marco del embarazo, la depresión posparto, la maternidad y paternidad en condiciones de privación de libertad y la discapacidad.

A partir de lo anterior, se plantea un modelo cuyos objetivos son el desarrollo de acciones que permitan prevenir el abandono temprano de niños y niñas, las separaciones innecesarias y arbitrarias de su entorno familiar y la institucionalización, presentando un marco de intervención dirigido a profesionales que trabajan con la niñez en áreas como la salud y la educación temprana, a las familias de origen y las comunidades. De esta forma, para fortalecer el cuidado en la edad más temprana del desarrollo, este modelo hace énfasis en la co-responsabilidad de los cuidados, involucrando la participación activa de los padres, la implementación de mecanismos de prevención que comiencen en la gestación, acciones que estimule el vínculo materno y paterno en los casos de nacimiento prematuro, y la prevención de embarazos no deseados.

Asimismo, para asegurar el bienestar de los niños y niñas este modelo ha incluido 6 enfoques que aportan diferentes orientaciones para guiar el actuar de profesionales implicados con niños y niñas. Entre estos se encuentra el enfoque de derechos, basado en los principios rectores de la CDN; el enfoque del ciclo vital, que entiende que son los primeros 3 años de vida los que determinan la salud física y mental futura; el enfoque de género, que busca asegurar la igualdad en el trato y cuidado recibido por los niños independiente de su género; el enfoque intercultural, que se preocupa por la implementación de programas culturalmente pertinentes, especialmente para las comunidades indígenas; el enfoque inclusivo y de no discriminación; y, finalmente, el enfoque sistémico, que tiene por objetivo distinguir todas las unidades y actores que interactúan e intervienen en el bienestar del niño o niña como lo son la familia, la comunidad y las políticas públicas.

De esta forma, este documento entrega recomendaciones para casos como la pérdida temprana de cuidados parentales por motivos de orfandad, maltrato infantil, abandono, negligencia, entrega de los niños o niñas a terceras personas y por intervención estatal. A la vez, se detallan aspectos centrales de dos medidas recomendadas para estos casos: el cuidado transitorio a través de la acogida familiar y la protección definitiva a través de la adopción.

Respecto de la acogida familiar, este documento sostiene que la cogida desde la familia extensa, es decir, de parte de los abuelos u otros parientes, es la primera opción recomendada por Naciones Unidas, en caso de no existir un familiar capaz de hacerse responsable del niño o niña. Para que este proceso sea exitoso es necesario preparar a las familias a fin que sean capaces de brindar escucha y contención al niño o niña, reguardar su historia y derecho a la identidad, y efectuar un fortalecimiento con la familia de origen a fin de reintegrar al niño o niña cuando sea posible y siempre y cuando no atente contra su bienestar integral.

Por otro lado, la adopción es una alternativa a la que se debe recurrir cuando, a pesar de los esfuerzos realizados, la reintegración del niño o niña con su núcleo familiar de origen atenta contra su bienestar superior, pues ha ocurrido una vulneración grave de sus derechos, a la vez que tampoco se ha podido identificar dentro la familia extensa adultos responsables con capacidad y voluntad de acogerlos. Para llevarlo a cabo es necesario gestionar correctamente el proceso de separación a fin de que las madres puedan asegurarse de estar tomando la decisión correcta y apoyarlas en el proceso de duelo que vivirán, considerando que usualmente se ven expuesta a la falta de una red de contención. Dentro de este proceso, UNICEF y RELAF advierten de la necesidad de frenar la estigmatización de las madres que deciden entregar a sus hijos o hijas en adopción, ya que, términos como “madre abandonadora” o “mujer en conflicto con su maternidad” continúan reproduciendo la cultura patriarcal y la discriminación hacia las mujeres, sin considerar que estas decisiones son producto de la exclusión y el abandono de la sociedad.

Te invitamos a revisar este documento en el link que se encuentra al final de la nota.

Cuidado de niños pequeños, modelo para la prevención del abandono y la institucionalización, UNICEF y Red Latinoamericana de Acogimiento Familiar (RELAF)