Pobreza en la Infancia, Gestión de los Gobiernos y Desastres Naturales

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Desastres Naturales y los Derechos de los Niños y Niñas

La investigación “What is the Association between Absolute Child Poverty, Poor Governance, and Natural Disasters? A Global Comparison of Some of the Realities of Climate Change”, de Adel Daoud, Björn Halleröod y Debarati Guha-Sapir, explora la relación entre los desastres naturales, la gestión de los gobiernos y la pobreza infantil en 67 países de ingresos medios y bajos.

Esta investigación se contextualiza en la reciente aprobación de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, en reemplazo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los que tienen una fuerte carga de sostenibilidad medio ambiental y reconocen explícitamente la necesidad de hacer frente al cambio climático. El cambio climático propicia la ocurrencia de mayores desastres ambientales, cuyos efectos dependen en gran medida de la capacidad de los gobiernos para actuar proactivamente en la instalación de alertas tempranas y en proporcionar sistemas de salud correctamente equipados.

El objetivo principal de esta investigación se ha centrado en evaluar en qué medida la exposición a desastres naturales se asocia a la pobreza infantil absoluta y qué tan bien los gobiernos moderan está exposición. Dentro de las mediciones utilizadas para realizar este análisis, destacan los datos recogidos de la Universidad de Gotemburgo sobre Calidad de Gobernabilidad (QoC).

Así, los investigadores realizaron una escala de los 67 países analizados considerando 7 tipos de privaciones: niños y niñas capaces de acceder solo a aguas superficiales (como ríos, lagos, etc.); niños y niñas en viviendas con más de 5 personas por habitación; niños y niñas sin acceso a saneamiento; niños y niñas con estatura y peso bajo la mediana de referencia internacional; niños y niñas sin inmunización contra enfermedades; niños y niñas sin acceso a la escuela; y niños y niñas sin acceso a radio, televisión, teléfono u otros medios de información. De acuerdo a las definiciones señaladas en la Cumbre Mundial, un niño se encuentra en un estado de pobreza infantil absoluta si sufre de 2 o más de las privaciones señaladas.

Los resultados indicaron que los niños y niñas que viven en países con una alta tasa de desastres tienen una mayor tendencia a ser pobres, siendo los países con una mayor puntuación en este aspecto India, Kenia, Bangladesh, Etiopía y Tailandia. Estos países tienen una tasa anual de víctimas de catástrofes que promedia entre las 800.000 y las 3.100.000 víctimas. En ese rango de víctimas de catástrofes, el riesgo de un niño a ser pobre, debido únicamente a una emergencia natural, se encuentra en un rango de probabilidades de 72% a 87%.

Sin embargo, los resultados también mostraron que una mejora en el indicador de buen gobierno (QoC) no genera cambios significativos en la población infantil ante la ocurrencia de un desastre natural. Esto significa que los efectos negativos de los desastres naturales sobre la pobreza infantil son independientes de la eficiencia institucional del país. Por ello, se señala que aquellos países con mayores posibilidades de sufrir desastres naturales (terremotos, inundaciones, incendios, etc.) necesitan redoblar sus esfuerzos a través de políticas e intervenciones focalizadas para mejorar la calidad de vida de sus niños y niñas.

De esta forma, en un contexto de cambio climático global, el número de niños y niñas víctimas de desastres naturales no puede ser ignorado, por lo que los autores vuelcan la mirada en la importancia del desarrollo sostenible y sostienen la necesidad de invertir esfuerzos en ello para impedir que “los hijos e hijas de nuestros vecinos globales paguen los costos con su salud y su vida”.

Accede esta investigación en el link al final de esta nota.

What is the Association between Absolute Child Poverty, Poor Governance, and Natural Disasters? A global comparison of Some of the Realities of Climate Change” (2016)