Situación de los Niños y Niñas Migrantes y Refugiados

Fuente de la foto: Consejo Nacional de la Infancia
Día Internacional del Migrante

UNICEF ha publicado un nuevo análisis de la situación de los niños y niñas migrantes del mundo titulado “Niños y niñas migrantes y refugiados: Proteger a los niños y las niñas en tránsito contra la violencia, el abuso y la explotación” (2017). Este documento busca dar cuenta de la magnitud de la problemática que viven los niños y niñas que se encuentran en tránsito a nivel global por diferentes motivos y los riesgos que enfrentan al migrar sin compañía.

Millones de niños y niñas cruzan las fronteras huyendo de la violencia, los conflictos armados y la pobreza, enfrentando con ello serios peligros. Esta problemática, ha escalado a lo más alto durante los últimos 2 años, momentos en que las cifras de niños y niñas en tránsito no acompañados se han disparado. Este documento sostiene que en medio de privaciones, desprotegidos y a menudo solos, los niños y las niñas migrantes en tránsito pueden convertirse en presas fáciles de la trata, los abusos y la explotación. De ahí la importancia de visibilizar esta problemática y trabajar en el desarrollo de políticas que protejan los derechos de estos niños y niñas.

Los datos disponibles indican que mientras entre los años 2010 y 2011 se registraron a nivel global 66.000 niños y niñas viajando solos en 80 países, mientras que entre los años 2015 y 2017 esta cifra se quintuplicó, alcanzando los 300.000 niños y niñas no acompañados. Las razones que los motivan a arriesgarse de esta forma son variadas y entre ellas se encuentran la búsqueda por una mejor calidad de vida, la posibilidad de reencuentro con sus padres, huir de los conflictos armados, de la pobreza o del matrimonio infantil, entre otros. Sin embargo, la posibilidad de hacer esta migración de forma legal es escasa, lo que ha dado lugar a graves situaciones, entre esas la trata clandestina de personas.

Así, en la desesperación por encontrar un lugar seguro y un mejor futuro, los niños y niñas que migran se encuentran ante la grave posibilidad de verse involucrados con redes criminales organizadas de traficantes de personas, quienes en lugar de ayudarlos a cruzar la frontera buscan colocarlos bajo la explotación y el abuso. De acuerdo a la Europol  (Oficina Europea de Policía), un 20% de quienes se dedican al tráfico de personas ayudan” a niños y niñas con el fin de lucrarse explotándolos y la OIM (Organización Internacional de las Migraciones) sostiene que un 75% de los 1.600 niños y niñas entre 14 y 17 años que llegaron a Italia a través del Mediterráneo central denunciaron haber sido detenidos y obligados a trabajar sin pago por alguna de estas redes de trata de personas. Incluso, en algunas regiones los niños y niñas representan a la mayoría de las víctimas de trata detectadas, llegando a alcanzar un porcentaje del 64% en África Subsahariana y el 62% en América Central y el Caribe.

Otros datos entregados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos han contabilizado un total de 100.000 niños y niñas no acompañados y separados detenidos en la frontera con México entre 2015 y 2016; mientras que la Secretaría Regional de Movimientos Migratorios Mixtos ha contabilizado un total de 90.000 niños y niñas no acompañados y separados en las fronteras en el Cuerno de África en 2015. Por otra parte, de acuerdo a la Eurostat,  170.000 niños y niñas no acompañados solicitaron asilo en Europa entre 2015 y 2016 y de acuerdo a la ACNUR, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, 19.000 pidieron asilo en otros países en 2015.

La causa fundamental de esta situación se encuentra en las duras políticas de control fronterizo que pueden atrapar a los niños y niñas y sus familias en países donde muchas veces no son bienvenidos, sin la posibilidad ni de llegar a dónde desean ni de volver a sus hogares. Es más, cuando los migrantes y refugiados llegan en gran cantidad los niños y niñas son obligados a permanecer en albergues hacinados de personas, en campamentos provisionales o incluso en la calles, sin posibilidad de pedir ayuda a las autoridades por miedo a ser deportados y exponiéndose a innumerables peligros, entre ellos el comercio sexual, y viviendo en condiciones que vulneran sus derechos y que serían inaceptables para sus pares originarios de aquel lugar.

De esta forma, estos niños y niñas, solo por su condición de migrantes, deben exponerse a variadas formas de violación de sus derechos e incluso aquellos que huyen debido a la violencia o los conflictos armados no logran acceder a la ayuda que necesitan con urgencia.

A los datos señalados, debe agregarse además un problema de género en que las niñas tienen mayor riesgo de ser víctimas del tráfico de personas, representando en el año  2014 el 20% de éstas, mientras que sus pares masculinos representaron el 8%.

De esta forma, UNICEF hace un llamado a los Estados a proteger y ayudar a la niñez migrante que tan solo por esta condición se exponen a variadas formas de violación de sus derechos y a asumir la responsabilidad de defender los derechos de todos los niños y niñas dentro de sus fronteras, tal como ha sido acordado en la Convención de los Derechos del Niño. Además se recomienda poner en marcha lo acordado en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes de 2016, en la que se reconocieron las vulnerabilidades y necesidades insatisfechas de estos niños y niñas.

¡Te invitamos a revisar este documento en el link al final de la página!

Niños y Niñas Migrantes y Refugiados