Ya es Hora de Poner Fin a la Violencia Contra la Niñez



Autor: Soledad Larraín, Asesora del Consejo Nacional de la Infancia

La violencia psicológica o física que se da en diferentes contextos es siempre degradante y causa daño que afecta el desarrollo integral de niños y niñas. Abordar la aceptación o tolerancia y dar una respuesta integral es un imperativo que tenemos como país. En la actual legislación la violencia que es ejercida por personas con las cuales existe un vínculo familiar está sancionada, sin embargo la violencia en el contexto extra familiar no tiene sanción de rango penal, fortaleciendo así la aceptación generalizada a estas conductas. Es por ello que como gobierno hemos apoyado el proyecto de ley que está en la fase final de su tramitación en el Congreso que busca poner fin a esta situación de impunidad y dar un mensaje claro al país en términos de que la violencia no es justificable en ningún contexto y bajo ninguna circunstancia.

Además, el país está impulsando una ley de garantías de derechos que permite promover una nueva manera de convivencia con los niños, fundada en su reconocimiento como personas valiosas y activas en la comunidad. Personas dotadas de derechos que es obligación de todos promover, respetar y proteger en un ambiente libre de toda forma de violencia. Avanzar en poner fin a las prácticas violentas en la familia, las escuelas y otros entornos, tal como dice el Comité de Derechos del Niño, no sólo es una obligación de los Estados partes en virtud de la Convención, sino también una estrategia clave para reducir y prevenir toda forma de violencia en las sociedades.

Sin embargo, aún existen desafíos pendientes en los cuales hay que hacer un especial énfasis tanto en el ámbito legislativo, en políticas públicas y en cambios culturales. En Chile, un número importante de niños y niñas crecen y se desarrollan en contextos donde la violencia y el maltrato cotidiano son parte de la cultura y por lo tanto permanecen invisibilizados y sin ningún tipo de sanción tanto social como legal.

En los últimos años se ha comenzado a visibilizar la violencia en el espacio familiar, UNICEF ha entregado cifras de estudios en la población donde se señala que sobre el 71% de los niños y niñas que viven en Chile sufren algún tipo de violencia, ya sea psicológica, física o abuso sexual por parte de sus padres o cuidadores. Es importante señalar que con posterioridad a la ley de violencia intrafamiliar y de múltiples campañas sobre el tema, en la medición que el organismo realiza el año 2000, hay una disminución significativa del maltrato grave, confirmando que la violencia es una conducta aprendida, posible de modificar.

En Chile, en los últimos años se han comenzado a generar respuestas a las situaciones de violencia en el ámbito escolar, como también en los últimos meses en las instituciones residenciales de protección. Terminar con el maltrato hacia los niños y niñas es un imperativo ético, la violencia afecta a la salud, los resultados escolares, en muchos casos está asociada a la pobreza y es una limitante al desarrollo de las personas y las naciones. Por eso, ya es hora de que los adultos comencemos a hacernos cargo del cambio cultural, desde el gobierno estamos trabajando sin descanso para generar los cambios legislativos para una institucionalidad que esté a la altura del desafío de terminar con estas prácticas que amenazan nuestro futuro como sociedad.


Nota del Editor: Este artículo se publicó originalmente el día viernes 18 de noviembre de 2016 en el diario HoyxHoy.