Hallazgos sobre la Niñez Rural en el Chile de Hoy



Autor: Pamela Caro, Directora Centro CIELO-UST

A través de la investigación apoyada por Fondecyt (N°11140202), titulada “Significados y experiencias de la niñez y vejez como polos vitales de “cuidado” en familias del medio rural del Valle de Aconcagua. Una lectura desde la perspectiva de género”, pudimos conocer las construcciones sociales, significados y experiencias de la niñez en el mundo rural en la actualidad, como etapas vitales, tensionadas por necesidades y demandas de cuidado. Se realizaron entrevistas cualitativas a un total de 42 niños y niñas de entre 9 y 14 años de Putaendo, Valle de Aconcagua, zona central de producción agroindustrial.

La niñez rural se construye socialmente desde la relación con la familia, la escuela y el trabajo. Tres pilares o pruebas societales (Martucelli, 2007) a las que se enfrentan los individuos, incluyendo a niños/as. En el ámbito familiar, dejaron de ser sumisos/as, lo que se observa por ejemplo, en el interés de participar en las conversaciones y decisiones familiares. En este ejercicio se genera una tensión con la visión femenina adulta, pues aún existe baja conciencia del derecho a la participación e integración social de la infancia, observándose un conflicto entre la concepción de derechos de la niñez y la autoridad parental (se percibe a los/as niños/as como exigentes y a veces violentos/as). Frente a procesos de desinstitucionalización de las familias y surgimiento de formas familiares no tradicionales, que incluyen parejas recompuestas o familias monoparentales, en muchos casos con ausencia paterna, las familias se conforman en espacios feminizados y de intercambio intergeneracional, en una lógica de retribución, solidaridad y cuidado mutuo.

Desde la escuela se percibe a las niñas como más respetuosas y disciplinadas, y a los niños más desordenados. Las identidades de género siguen socializadas desde la dicotomía niñas-pasivas y niños-activos. Frente a la percepción infantil de la escuela se observan respuestas ambivalentes, algunos valoran la estrictez de profesores/as (quienes reproducen relatos que justifican estilos de enseñanza basada en el rigor) y otros/as la rechazan. A mayor edad y cercanía a centros urbanos, aumenta la crítica a la autoridad de los establecimientos públicos. En general, los niños y niñas cuestionan la falta de instancias de participación real.

La investigación arrojó que existe un peso sustantivo del trabajo productivo en la construcción social de la infancia rural en el presente, reproduciendo la división sexual tradicional. Niños trabajan más en huertos de frutales con parientes (hombres) -fuera de la casa-, las niñas trabajan más en labores de procesamiento y selección de nueces con parientas (mujeres) -dentro de la casa-.  Es decir, se vuelve a establecer la diferencia por sexo, entre trabajo productivo en el espacio del afuera, versus la realización de trabajo productivo en contextos privados. En el plano familiar, se mantiene intacta la reproducción tradicional de roles, pues las niñas tienen una carga de trabajo doméstico y de cuidado permanente desde temprana edad, socializadas por sus familias, distinta a la de los niños, quienes participan en situaciones de reemplazo, en general, sólo cuando sus madres, abuelas o hermanas no están.

De lo anterior, se desprende la existencia de bajos avances en materia de corresponsabilidad entre los sexos. En la investigación también se evidenció la presencia de división sexual del cuidado en la niñez. Sin embargo, la preeminencia femenina en el cuidado no está totalmente naturalizada o aceptada por las niñas, sino que está más bien marcada por malestar y rechazo a cuidar, mostrándose resistentes y reclamantes frente a las demandas familiares que se presentan hacia ellas, a las que si bien responden afirmativamente, no siempre es de manera voluntaria. Ello es concebido como una práctica transgresora, que podría develar procesos emancipatorios y de cambio, más presentes en las mujeres rurales, de distintas generaciones, que en hombres rurales. Cuestión que también se confirma frente a las aspiraciones futuras. Niñas prefieren más que niños rurales estudiar carreras universitarias, no casarse ni tener hijos tempranamente.