El Arte Potencia la Creatividad, Observación y Aprendizaje de la Realidad en los Niños y Niñas



Autor: Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales Universidad de Chile

Desde que nacen, los(as) niños(as) son curiosos y quieren interactuar con el mundo que les rodea. Es en esta etapa donde, según expertos, los(as) educadores(as) de párvulos y familiares cercanos deben incentivar la exploración y observación del medioambiente y su entorno, así como la creatividad para dibujar y pintar libremente, dejando de lado los libros con plantillas.

La observación es uno de los pilares del arte, especialmente visual, para crear o representar el medio circundante, una capacidad que es necesario desarrollar desde temprana edad en los hogares, jardines infantiles, ludotecas u otros centros dedicados al trabajo con niños(as). A través de los cinco sentidos, ellos(as) perciben y reconocen el mundo que les rodean y, más importante aún, conocen y aprenden, proceso en el cual son fundamentales los(as) educadores(as) de párvulos y las familias o entornos más cercanos.

En la medida en que los niños y niñas -en edad previa a los 6 años- interactúan con el medio, van adquiriendo un conocimiento estético al distinguir colores, formas y texturas. Al palpar u observar se intenciona la mirada, lo que abre un enorme campo de conocimientos, aprendiendo que el mundo es diverso, habitado por todos(as) y que hay que respetar y aceptar.

Para no inhibir la curiosidad y capacidad creativa de los(as) niños(as), la nueva docente especialista en Expresiones Artísticas Integradas de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad de Chile, Carolina Aroca, sugiere no hacer preguntas cerradas como, por ejemplo, ¿De qué color es tu mascota? sino que plantearles que describan cómo es. Estas y otras claves sobre arte y educación nos entrega la profesora.

Libertad de expresión al dibujar y colorear

Un regalo común de los adultos para sus hijos(as), nietos(as) o sobrinos(as) son los libros para colorear. Sin embargo, educadores de párvulos advierten que no es el mejor obsequio porque restringe su libre expresión, uno de los derechos estipulados por la propia Convención de los Derechos sobre el Niño. Además, al ser libros con caricaturas dibujadas distorsionan la realidad, mostrando figuras estereotipadas como el pato Donald, ratón Mickey o ballena con pestañas que representa al género femenino.

“Las caricaturas son una expresión artística tremendamente importante para los(as) niños(as), pero las crean los adultos para los niños. Al educar, se debe hacer en sintonía con la realidad, es decir como un objeto de estudio y ahí es donde se produce el aprendizaje”, comenta Aroca.

Por su forma y colorido, inmediatamente captarán su atención y luego, cuando ellos(as) tengan que dibujar, tratarán de imitarlas y al no poder hacerlo pedirán ayuda a los adultos. Hacerles los dibujos es otro error cometido frecuentemente por los padres y madres, ya que luego los(as) hijos(as) tratarán de imitarlos en el papel, pensando que son las figuras “aceptadas” socialmente; es lo que ha sucedido hasta ahora.

Generación tras generación, las personas suelen dibujar las mismas figuras de casa como la que aparece al costado derecho. “Algo está pasando pues pasan los años y seguimos haciendo lo mismo”, advierta la educadora especialista en arte. Entonces ¿cuál sería el mejor regalo para un(a) niño(a)? Lo más indicado sería obsequiarle una crockera, block de dibujo o simplemente hojas de papel blanco y lápices y, mientras el(a) niño(a) se interese en dibujar, se sugiere que el adulto lo acompañe y apoye llevándolo hasta el objeto o mostrándole una fotografía del mismo. Otro regalo sugerido es un libro con imágenes alusivas a la naturaleza para que así aprenda conociendo la realidad.

En definitiva, el(a) niño(a) debe representar sus propias imágenes de mundo en el contexto donde habita. “Si él(ella) vive en Chiloé tiene que dibujar las casas que ve en Chiloé, que no son iguales a las de Santiago o Valparaíso, diferenciadas por su geografía e identidad”, ejemplifica.

“Las educadoras, en este sentido, tenemos la responsabilidad -especialmente quienes trabajan con niños de 3 años- de no entregarle dibujos estereotipados, porque tras el propio dibujo está la percepción, la creatividad, el desarrollo cognitivo, desarrollo social y afectivo (donde lo aprendiste o dibujaste) e identitario”, enfatiza. Así, el(a) niño(a) el niño, se sentirá identificado con sus propias expresiones.

Precisamente, como parte de su proceso de identificación con el medio, los ambientes decorativos en los jardines infantiles también debieran ser ideados por los(as) mismos(as) niños(as) y modificarse constantemente. No obstante, en ocasiones esto no se logra porque subyace una estructura mental ligada al orden, que persiste en los adultos que trabajan en establecimientos educacionales.


Este artículo fue publicado originalmente el Lunes 18 de enero de 2016 en la página de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile